Inteligencia artificial en contabilidad: riesgos y costos para el contador

La inteligencia artificial puede ayudar a la contabilidad, pero sus errores también generan costos. En la siguiente nota te contamos los riesgos fiscales, contables y profesionales de utilizar la Inteligencia Artificial sin revisión. 

Hoy en día las empresas pueden utilizar la inteligencia artificial como herramienta para convertir estados de cuenta en Excel, clasificar gastos, analizar información financiera, hacer proyecciones, calcular impuestos o incluso interpretar disposiciones fiscales. Sin embargo, existe un riesgo que pocas empresas están considerando: ¿qué pasa cuando la inteligencia artificial se equivoca? 

Un error generado por una herramienta de inteligencia artificial puede terminar en una clasificación contable incorrecta, una diferencia fiscal, una declaración que debe corregirse o incluso horas adicionales de trabajo para el contador. 

El problema no siempre está en el cálculo, sino en la interpretación 

Una de las principales limitaciones de la IA es que trabaja con la información que recibe, si el usuario no proporciona todos los antecedentes de una operación, la herramienta puede generar una respuesta basada en supuestos que no corresponden a la realidad. 

Una herramienta puede identificar una cantidad como un gasto, pero no necesariamente sabe si: 

  • Cuenta con CFDI. 
  • Cumple los requisitos de deducción. 
  • Fue efectivamente pagada. 
  • Está relacionada con la actividad del contribuyente. 
  • Tiene alguna limitación fiscal. 
  • Corresponde a una inversión. 
  • Forma parte de una operación entre partes relacionadas. 
  • Tiene alguna retención de impuestos. 
  • Requiere documentación adicional. 

Por eso, una cifra correcta no necesariamente significa que el tratamiento contable y fiscal sea correcto. 

También la IA puede utilizarse para preparar: 

  • Proyecciones financieras. 
  • Valuaciones. 
  • Modelos financieros. 
  • Análisis de rentabilidad. 
  • Información para inversionistas. 
  • Procesos de compra y venta de empresas. 
  • Due diligence. 
  • Reestructuras corporativas. 

En estos casos, un error puede tener consecuencias todavía mayores ya que una proyección incorrecta puede afectar una decisión de inversión o modificar la percepción sobre el valor de una empresa. 

La IA puede ayudar a organizar la información, pero no sustituye el conocimiento de la empresa ni el análisis profesional. 

¿Cómo puede afectar la IA a los impuestos en México? 

En México, la información contable y fiscal está cada vez más relacionada ya que el SAT pide que los CFDI, estados de cuenta bancarios, declaraciones, contabilidad y pagos de impuestos deben guardar cierta consistencia. 

Una clasificación incorrecta generada mediante IA puede afectar diferentes obligaciones fiscales, entre ellas: 

Impuesto sobre la Renta (ISR) 

Un error puede provocar que se acumule incorrectamente un ingreso o que se registre como deducible un gasto que no cumple con los requisitos fiscales por lo que puede modificar el resultado fiscal y, en consecuencia, el impuesto determinado. 

Impuesto al Valor Agregado (IVA) 

También puede existir un error al identificar el IVA acreditable donde la IA considere acreditable el IVA de una operación sin verificar si se cumplen todos los requisitos establecidos por las disposiciones fiscales. 

Retenciones 

La IA también puede equivocarse al determinar si una operación genera una retención de ISR o IVA y cuál debería ser su tratamiento. 

Declaraciones fiscales 

Cuando los registros contables tienen errores, estos pueden trasladarse a los pagos provisionales, declaraciones mensuales, declaraciones anuales e informativas, por eso, un error en la información de origen puede terminar convirtiéndose en un problema fiscal. 

¿Quién es responsable si la IA se equivoca? 

El Código Fiscal de la Federación establece obligaciones relacionadas con la contabilidad, las declaraciones y el cumplimiento de las disposiciones fiscales. 

Si una empresa presenta información incorrecta porque siguió una recomendación generada por una herramienta de IA, la autoridad fiscal no considerará que el algoritmo es el responsable de la información presentada ya que la IA no presenta declaraciones, no responde requerimientos, no acredita la materialidad de una operación y tampoco paga multas, recargos o actualizaciones. 

La responsabilidad sigue estando en el contribuyente y por eso, utilizar inteligencia artificial para apoyar procesos contables y fiscales requiere controles y revisión humana. 

Cuidado con la información confidencial 

Otro riesgo que existe es que las empresas suben mucha información a una plataforma pública estados de cuenta, nóminas, contratos, declaraciones, bases de datos de clientes o información financiera puede representar un riesgo de confidencialidad y protección de datos. 

Antes de utilizar una herramienta de IA, es importante revisar: 

  • Sus políticas de privacidad. 
  • Cómo utiliza la información. 
  • Cuánto tiempo conserva los datos. 
  • Quién puede acceder a ellos. 
  • Qué controles de seguridad ofrece. 
  • Si permite excluir la información de determinados usos. 

La información financiera y fiscal de una empresa no debería compartirse en cualquier plataforma sin evaluar previamente los riesgos. 

¿Cómo utilizar la IA sin aumentar los riesgos contables y fiscales? 

La inteligencia artificial puede ser una herramienta muy útil si se utiliza dentro de un proceso controlado. Algunas medidas recomendables son: 

  • Revisar siempre los resultados 
  • Conservar los documentos originales 
  • Evitar información confidencial en herramientas públicas 
  • Separar la IA de los sistemas contables 
  • Actualizar contratos con clientes 

En IMG Consultores creemos que la tecnología debe trabajar a favor de la contabilidad, pero siempre acompañada de criterio profesional, controles y conocimiento de las obligaciones fiscales en México.  

Contáctanos para ayudarte a integrar tecnología, contabilidad y estrategia fiscal de manera responsable, buscando que la automatización genere eficiencia sin convertir sus errores en nuevos riesgos.