El cierre de año es una de las mejores oportunidades para revisar la salud financiera y fiscal de una empresa. Sin embargo, en ocasiones puede existir meses de contabilidad retrasada o errores en las declaraciones convirtiéndose en un problema para el siguiente ejercicio fiscal. 

Regularizar la contabilidad antes del 31 de diciembre permite identificar riesgos fiscales, corregir errores y comenzar el siguiente ejercicio con información financiera confiable. A continuación, te compartimos un plan de regularización para identificar las obligaciones pendientes y corregir la situación con sustento documental. 

Paso 1. Diagnosticar la situación fiscal ante el SAT 

Para conocer el estado real de la empresa, revisa la información disponible en el portal del SAT y compara con los registros contables internos. El diagnóstico debe considerar, según corresponda: 

  • Declaraciones mensuales y anuales presentadas, pendientes o que requieren corrección. 
  • CFDI de ingresos, gastos, nómina y pagos. 
  • Pagos provisionales de ISR y declaraciones de IVA. 
  • Retenciones de impuestos y obligaciones relacionadas con la nómina. 
  • Opinión de cumplimiento de obligaciones fiscales y posibles requerimientos. 
  • Adeudos fiscales, créditos notificados y diferencias identificadas por la autoridad. 

Esta revisión permite establecer prioridades y distinguir entre obligaciones omitidas, errores de captura, diferencias de conciliación y posibles pagos realizados incorrectamente. 

Es importante no confundir la información visible en el portal del SAT con un diagnóstico completo, también se deben revisar los estados de cuenta bancarios, los comprobantes y la documentación que respalda las operaciones. 

Paso 2. Reconstruir y corregir los registros contables 

Una vez identificados los problemas, se debe ordenar la contabilidad de los periodos pendientes y verificar que cada operación esté registrada correctamente. 

Esto implica conciliar los movimientos bancarios con los registros contables, revisar los CFDI emitidos y recibidos, identificar ingresos y gastos sin registrar y comprobar que las deducciones y los impuestos acreditables cuenten con el soporte necesario. También es importante revisar las cuentas por cobrar, las cuentas por pagar, los saldos de impuestos y los movimientos de nómina. 

Una contabilidad actualizada permite conocer cuánto debe la empresa, qué recursos tiene disponibles y cuáles son sus obligaciones fiscales reales. 

Paso 3. Presentar las declaraciones correctas 

Si el diagnóstico identifica declaraciones omitidas o errores en la información presentada, será necesario determinar cómo corregirlos, dependiendo del caso, puede ser necesario presentar declaraciones pendientes o declaraciones complementarias para modificar los datos de una declaración anterior. Antes de hacerlo, se deben verificar los cálculos y los documentos que respaldan cada ajuste. 

Cuando una corrección genera un impuesto adicional a cargo, es necesario calcular el importe correspondiente, incluyendo los accesorios que legalmente procedan. 

Paso 4. Definir un plan para regularizar los adeudos fiscales 

Si después de corregir la contabilidad se identifican impuestos pendientes de pago, el siguiente paso es establecer una estrategia financiera para atenderlos. 

El plan debe considerar el monto de los adeudos, las actualizaciones y los recargos aplicables, la disponibilidad de efectivo y las fechas límite de las obligaciones fiscales vigentes. Según el tipo de adeudo y los requisitos aplicables, puede evaluarse la posibilidad de solicitar autorización para pagar en parcialidades o de manera diferida que el SAT contempla para determinados adeudos. 

También se deben revisar los saldos a favor que realmente existan y determinar si procede su acreditamiento o compensación conforme a las disposiciones aplicables. No debe utilizarse una compensación sin verificar previamente que el saldo sea válido y que la operación esté permitida.  

El objetivo es corregir el incumplimiento sin comprometer innecesariamente la liquidez operativa de la empresa. 

 

Regularizar la contabilidad antes del 31 de diciembre no consiste únicamente en resolver pendientes del pasado, si no, también permite establecer una base confiable para administrar el nuevo ejercicio fiscal para comenzar el siguiente año con una estructura contable más sólida. 

En IMG Consultores entendemos la contabilidad como una herramienta estratégica para las empresas. Nuestro enfoque combina el cumplimiento fiscal con el análisis financiero para ayudar a los negocios a tener mayor claridad sobre sus obligaciones, sus recursos y sus oportunidades de mejora. ¿Tu empresa tiene meses de contabilidad atrasada o necesitas verificar que tus obligaciones fiscales estén al corriente? Agenda una sesión de diagnóstico fiscal sin costo con nuestro equipo y conoce qué aspectos conviene revisar antes del cierre de año. 

En diciembre se concentran pagos que pueden poner presión el flujo de efectivo de una empresa debido a los aguinaldos, nómina, impuestos, proveedores y obligaciones de seguridad social. Si no se proyectan con anticipación, una empresa puede tener ventas y utilidad, pero enfrentar falta de liquidez. 

Por eso, la planeación de liquidez de fin de año debe comenzar antes de diciembre, a continuación, te presentamos una guía paso a paso para que prepares tu planeación de fin de año: 

  1. Calcula el aguinaldo con anticipación

Antes de diciembre, la empresa debería tener una proyección del aguinaldo que corresponde a cada trabajador. 

Para ello es necesario considerar: 

  • Salario aplicable. 
  • Antigüedad. 
  • Días trabajados. 
  • Parte proporcional, cuando corresponda. 
  • Prestaciones adicionales. 

Con esta información se obtiene una primera cifra que puede incorporarse al presupuesto de nómina y flujo de efectivo. 

  1. No confundas el aguinaldo con el efectivo que saldrá de la empresa

Para efectos de flujo de efectivo, no basta con conocer el aguinaldo bruto, la empresa debe proyectar cuánto dinero realmente tendrá que dispersar y qué obligaciones deberá cubrir posteriormente. 

El SAT establece obligaciones específicas para los patrones respecto de las retenciones, el cálculo del impuesto y la emisión de los comprobantes fiscales correspondientes. 

  1. Integra nómina, impuestos y tesorería

Aquí está la clave de una buena planeación financiera de cierre, analizar los conceptos de nómina, impuestos y flujo de efectivo 

Por eso, antes del cierre conviene preparar una proyección sencilla: 

 

Concepto  ¿Cuándo se paga? 
Nómina de diciembre  Diciembre 
Aguinaldo  Antes del 20 de diciembre 
Proveedores  Según vencimientos 
Retenciones de nómina  Conforme a los plazos fiscales 
Seguridad social  Conforme a los plazos aplicables 
Impuestos  Según calendario fiscal 
Nómina de enero  Enero 

El objetivo es identificar cuándo saldrá el dinero, no solamente cuánto se gastará. 

  1. Revisa la deducibilidad y el timbrado

El cierre también es un buen momento para comprobar que la información de nómina esté correctamente respaldada. 

Entre otros requisitos, la Ley del ISR establece condiciones para la deducibilidad de pagos por salarios, incluyendo obligaciones relacionadas con los CFDI y las retenciones correspondientes. 

Antes de cerrar el año, revisa: 

  • Nómina calculada correctamente. 
  • CFDI de nómina emitidos correctamente. 
  • ISR retenido y enterado. 
  • Conceptos exentos y gravados correctamente identificados. 
  • Registros contables conciliados. 
  • Obligaciones de seguridad social revisadas. 

El SAT cuenta además con herramientas para que los patrones consulten la información de los comprobantes de nómina y puedan realizar conciliaciones. 

  1. Proyecta enero, no solamente diciembre

Después de pagar aguinaldos y cerrar el ejercicio, enero comienza inmediatamente y con él llegan nuevamente la nómina, proveedores, impuestos, gastos operativos, entre otros, por eso, una buena planeación de liquidez debería contemplar al menos diciembre, enero y febrero. 

Un cierre ordenado comienza antes de diciembre 

La planeación de liquidez de fin de año consiste en saber cuánto dinero necesitas, cuándo lo necesitas y qué obligaciones debes cubrir.  

En IMG Consultores te ayudamos a conectar la información fiscal, financiera y laboral para preparar un cierre con mayor visibilidad y control. Convierte el cierre fiscal en una decisión estratégica, no en una sorpresa. 

La nómina es una obligación fiscal, laboral y de seguridad social que debe mantenerse correctamente integrada durante todo el año. 

Un error aparentemente pequeño en un salario, una prestación, una retención de ISR o un CFDI de nómina puede representar un impacto financiero importante para la empresa y generar la necesidad de realizar correcciones ante distintas autoridades. 

Por eso, antes del cierre anual, revisar la nómina debería formar parte de la estrategia de cumplimiento fiscal y laboral de cualquier empresa. 

¿Por qué revisar la nómina antes del cierre anual? 

Durante el año pueden ocurrir decenas de movimientos como altas y bajas de trabajadores, incrementos salariales, bonos, incapacidades, entre otras, y cada movimiento puede tener un tratamiento diferente para efectos de ISR, IMSS, INFONAVIT y CFDI de nómina. 

Por eso, una revisión de cierre permite identificar diferencias antes de que se conviertan en problemas acumulados. 

Los 5 errores más costosos en la nómina 

  1. Integrar incorrectamente el salario

Uno de los errores que puede generar mayores diferencias es utilizar un salario incorrecto para calcular las obligaciones patronales. 

El Salario Base de Cotización (SBC) no necesariamente corresponde únicamente al salario diario pactado con el trabajador. 

El IMSS señala que el salario registrado puede integrar conceptos como gratificaciones, percepciones, alimentación, habitación, primas, comisiones, prestaciones en especie y otras cantidades o prestaciones relacionadas con el trabajo, considerando las excepciones previstas en la Ley del Seguro Social. 

Por eso, conceptos como bonos, la prima vacacional, aguinaldo, o prestaciones deben revisarse de acuerdo con su naturaleza y con las reglas de integración aplicables. 

  1. Calcular incorrectamente la retención de ISR

El segundo error está relacionado con el Impuesto Sobre la Renta (ISR) de los trabajadores. Los patrones tienen la obligación de efectuar las retenciones correspondientes sobre los ingresos por salarios y enterarlas conforme a las disposiciones fiscales aplicables. 

El artículo 96 de la Ley del ISR establece el procedimiento general para efectuar la retención del impuesto tratándose de ingresos por salarios y demás prestaciones derivadas de una relación laboral. 

Un concepto mal configurado puede provocar que el ISR retenido no corresponda con el tratamiento fiscal aplicable. 

  1. Confundir conceptos exentos con conceptos gravados

Este es uno de los errores más comunes cuando existen diferentes prestaciones dentro del paquete de compensación ya que no todo lo que se entrega al trabajador tiene automáticamente el mismo tratamiento fiscal. 

La Ley del ISR establece determinados ingresos exentos y también contempla límites y condiciones para aplicar algunas exenciones, por eso, es necesario determinar qué concepto es, cómo se paga, en qué condiciones se otorga y qué tratamiento fiscal corresponde. 

  1. Timbrar la nómina con información incorrecta

El CFDI de nómina no es un comprobante fiscal que contiene información relevante sobre la relación laboral y los pagos realizados. 

El SAT establece que los recibos de nómina deben emitirse mediante CFDI e incorporar el complemento correspondiente. Actualmente, el CFDI de nómina se emite con la versión 4.0 y el complemento de nómina 1.2. 

Entre la información que debe cuidarse se encuentran los datos del trabajador, percepciones, deducciones, otros pagos y demás información requerida por el complemento. 

Por eso, una buena práctica de cierre consiste en conciliar la nómina interna contra los CFDI efectivamente emitidos. 

  1. No conciliar nómina, IMSS e INFONAVIT

Este error suele pasar desapercibido porque cada obligación puede gestionarse desde diferentes plataformas y procesos. 

La empresa puede tener: 

  • Un sistema de nómina 
  • CFDI emitidos al trabajador 
  • Movimientos ante IMSS 
  • Cálculo de cuotas mediante SUA 
  • Información relacionada con INFONAVIT 

Y toda esta información debería guardar consistencia. 

El IMSS señala que el SUA permite determinar cuotas obrero-patronales, aportaciones y amortizaciones, y que puede apoyarse en la información de los movimientos e incidencias de los trabajadores. 

Además, el IMSS contempla el cálculo de diferencias derivadas de errores u omisiones en datos como días trabajados, salarios, movimientos, faltas, incapacidades o modificaciones salariales. 

Automatización de la nómina  

La tecnología puede reducir errores operativos, pero automatizar un cálculo incorrecto solamente hace que el error se repita más rápido. Por eso, una solución profesional debe combinar tecnología, procesos correctos, revisión fiscal y control humano. 

Un sistema de nómina correctamente configurado puede ayudar a automatizar cálculos, generar información, reducir tareas manuales y construir un sistema que permita calcular, revisar, conciliar y documentar correctamente. 

La nómina también es una estrategia de protección financiera 

La nómina representa uno de los costos recurrentes más importantes para muchas empresas, por eso, gestionarla correctamente no solamente ayuda a cumplir con las obligaciones fiscales y laborales. 

En IMG Consultores entendemos el cumplimiento de nómina como parte de una estrategia integral de prevención fiscal, laboral y financiera. Si quieres revisar la situación de tu empresa antes del cierre anual, podemos ayudarte a identificar posibles diferencias y áreas de riesgo en tus procesos de nómina, cumplimiento fiscal y seguridad social. 

Esperar a que cierre el ejercicio fiscal para conocer la situación tributaria de una empresa puede convertir en un problema de flujo de efectivo. 

Para una empresa, no basta con saber cuánto vendió durante el año, es necesario conocer qué ingresos son acumulables, qué deducciones cumplen con los requisitos fiscales, qué inversiones se realizaron, qué cuentas por cobrar permanecen pendientes y cuál podría ser el resultado fiscal al cierre del ejercicio. 

Por eso, el pre-cierre fiscal se convierte en una herramienta de planeación que permite anticiparse al cierre y tomar decisiones financieras con información, antes de que termine el ejercicio. 

¿Qué es un pre-cierre fiscal? 

Un pre-cierre fiscal es una revisión de la información contable, financiera y fiscal de la empresa antes del 31 de diciembre, con el objetivo de proyectar el resultado fiscal del ejercicio y anticipar las obligaciones tributarias. 

La finalidad es identificar con anticipación: 

  • Cuánto se ha acumulado de ingresos. 
  • Qué deducciones autorizadas ya existen. 
  • Qué gastos todavía pueden realizarse de acuerdo con las necesidades reales del negocio. 
  • Qué inversiones están pendientes. 
  • Qué cuentas por cobrar presentan problemas de recuperación. 
  • Qué diferencias existen entre la información contable y fiscal. 
  • Qué monto de ISR podría resultar al cierre. 
  • Cómo puede impactar ese resultado en el flujo de efectivo de los primeros meses del siguiente año. 

En el caso de las personas morales, la Ley del ISR establece que el resultado fiscal se determina a partir de los ingresos acumulables, disminuyendo las deducciones autorizadas y, en su caso, la PTU pagada y las pérdidas fiscales pendientes de aplicar. 

Esto significa que el cierre fiscal no debería comenzar en enero si no antes de que termine diciembre. 

El verdadero problema 

Uno de los errores más comunes en las empresas es administrar el ejercicio fiscal con información histórica, en lugar de hacerlo con una visión proyectada. 

La empresa conoce sus ventas, gastos, cuentas por cobrar y cuentas por pagar, pero no necesariamente tiene una estimación actualizada de su resultado fiscal y este problema aparece cuando llega el cierre del ejercicio y se descubre que existe un impuesto por pagar mayor al esperado y las posibilidades de tomar decisiones son mucho más limitadas. 

A continuación, te dejamos una guía de recomendaciones para realizar tu pre-cierre fiscal: 

  1. Empieza con un diagnóstico fiscal antes del cierre

El primer paso de una estrategia de pre-cierre es construir una fotografía actualizada de la empresa, esta revisión debe considerar: 

Ingresos acumulados 

Analizar los ingresos generados durante el ejercicio y verificar que la información contable sea consistente con los comprobantes fiscales y con las declaraciones presentadas. 

Deducciones autorizadas 

Después debe revisarse qué gastos, costos e inversiones pueden considerarse para efectos fiscales y si cumplen con los requisitos establecidos en la Ley del ISR. 

CFDI y documentación 

Por último, es necesario verificar que esté respaldada documentalmente y que cumpla con los requisitos fiscales. 

Por ejemplo, el artículo 27 de la Ley del ISR establece que las deducciones deben estar amparadas con comprobante fiscal, registrarse en contabilidad y cumplir con requisitos específicos de pago, entre otras condiciones. 

  1. Conciliación: ingresos acumulados vs. deducciones autorizadas

Una vez integrada la información, es posible realizar una proyección del resultado fiscal a partir de la información recopilada, la empresa puede estimar el ISR anual y compararlo con los pagos provisionales realizados durante el ejercicio. 

Esta comparación permite identificar con anticipación si existe una diferencia relevante que deba contemplarse dentro de la planeación financiera y saber identificar como los impuestos pueden afectar el flujo de efectivo de la empresa. 

  1. Anticipos a proveedores: cuándo pueden formar parte de la estrategia

Una de las alternativas que puede analizarse antes del cierre son los anticipos a proveedores, sin embargo, esto no significa que cualquier anticipo realizado en diciembre sea automáticamente deducible. 

La Ley del ISR establece condiciones específicas para que determinados anticipos relacionados con gastos puedan deducirse en el ejercicio en que se efectúan. 

Entre otros requisitos, debe contarse con el comprobante fiscal correspondiente al anticipo en el mismo ejercicio y posteriormente con el comprobante que ampare la totalidad de la operación dentro del plazo establecido por la propia ley. 

  1. Inversiones operativas estratégicas

Otra decisión que puede analizarse durante el pre-cierre son las inversiones necesarias para fortalecer la operación, sin embargo, comprar un activo antes del cierre no significa necesariamente deducir todo su valor inmediatamente. 

La Ley del ISR establece que las inversiones se deducen aplicando los porcentajes máximos autorizados sobre el monto original de la inversión, bajo las reglas correspondientes. Asimismo, la deducción puede iniciar a partir del ejercicio en que comienza la utilización del bien o del ejercicio siguiente, conforme a lo previsto en la ley. 

Por eso, antes de realizar una inversión de cierre conviene analizar: 

  • Necesidad real del activo. 
  • Impacto en el flujo de efectivo. 
  • Fecha de adquisición. 
  • Fecha en que comenzará a utilizarse. 
  • Porcentaje de deducción aplicable. 
  • Documentación fiscal. 
  • Forma de pago. 
  • Impacto financiero para el siguiente ejercicio. 
  1. Revisión de cuentas por cobrar: no todo lo pendiente de cobro puede considerarse incobrable

Las cuentas por cobrar también deben formar parte del análisis de pre-cierre. 

Es recomendable identificar y clasificar: 

  • Clientes con saldos vencidos. 
  • Créditos con antigüedad considerable. 
  • Clientes con dificultades de pago. 
  • Saldos sujetos a procesos de cobranza. 
  • Créditos cuya recuperación podría encontrarse en alguno de los supuestos fiscales de imposibilidad práctica de cobro. 

La Ley del ISR contempla la posibilidad de deducir determinadas pérdidas por créditos incobrables, pero establece requisitos y supuestos específicos para determinar cuándo se considera realizada la pérdida. 

Por ello, una cuenta vencida no puede considerarse automáticamente incobrable para efectos fiscales. 

El análisis debe realizarse caso por caso, considerando aspectos como el monto del crédito, su antigüedad, las acciones realizadas para su recuperación, la situación del deudor y la documentación disponible. 

  1. El pre-cierre también sirve para detectar errores

Una buena estrategia de cierre no solamente busca proyectar impuestos, también permite detectar inconsistencias antes de que termine el ejercicio y esta revisión puede ayudar a reducir sorpresas durante la declaración anual. 

¿Cuándo debe comenzar un pre-cierre fiscal? 

Una estrategia más ordenada consiste en realizar una primera proyección durante los meses previos al cierre y actualizarla conforme avance el ejercicio. 

  • Octubre: revisión de resultados acumulados y detección de riesgos. 
  • Noviembre: actualización de ingresos, deducciones, inversiones, cuentas por cobrar y obligaciones pendientes. 
  • Diciembre: proyección final y análisis de decisiones que puedan ejecutarse antes del cierre. 
  • Enero: conciliación de la información definitiva y preparación de la declaración anual. 

El objetivo es que la empresa llegue al cierre con información y no con incertidumbre. 

¿Tu empresa ya sabe cómo podría cerrar fiscalmente este año? 

Antes del 31 de diciembre, las empresas pueden revisar sus ingresos acumulados, deducciones autorizadas, inversiones, cuentas por cobrar y pagos provisionales para construir una proyección fiscal y financiera del cierre. 

La legislación fiscal establece requisitos específicos para cada tipo de deducción y operación, por lo que cada decisión debe analizarse considerando las características particulares de la empresa. 

En IMG Consultores entendemos la contabilidad y el cumplimiento fiscal como herramientas para tomar mejores decisiones. Si quieres conocer con anticipación el escenario fiscal de tu empresa, podemos ayudarte a realizar un diagnóstico fiscal sin costo  y preparar una estrategia de pre-cierre acorde con tu operación. 

¿Emitiste una factura con un error y ahora aparece como “no cancelable” y no sabes cómo solucionarlo? En esta guía te explicamos qué significa este estatus, cómo identificar la causa y qué opciones tienes para corregir la situación. 

¿Qué significa que un CFDI sea “no cancelable”? 

Los CFDI pueden mostrar diferentes estatus relacionados con su cancelación, entre ellos se encuentran: 

  • Cancelable sin aceptación: el comprobante puede cancelarse sin que el receptor tenga que autorizarlo. 
  • Cancelable con aceptación: se necesita la aceptación del receptor para realizar la cancelación. 
  • No cancelable: existen condiciones que impiden cancelar directamente el comprobante. 

Cuando un CFDI aparece como “no cancelable”, significa que hay alguna situación relacionada con ese comprobante que debe revisarse antes de intentar cancelarlo, una de las causas más comunes es que el CFDI tenga otros comprobantes relacionados.  

¿Cómo saber por qué mi CFDI no es cancelable? 

El SAT cuenta con una herramienta que permite consultar el motivo por el que un comprobante aparece como “no cancelable”, para revísalo sigue los siguientes pasos: 

  1. Ingresa al portal del SAT

Accede al portal del Servicio de Administración Tributaria y entra a la sección correspondiente a la consulta de CFDI. 

  1. Busca el comprobante

Localiza la factura que deseas revisar utilizando los datos disponibles, como el folio fiscal (UUID). 

  1. Revisa el estatus de cancelación

En la información del comprobante encontrarás una columna denominada “Estatus de cancelación”, si el CFDI aparece como “No cancelable”, el sistema permite consultar información adicional. 

  1. Consulta la causa

Al seleccionar la opción correspondiente, podrás conocer qué está provocando que el CFDI no pueda cancelarse. Si existe algún documento relacionado, el sistema puede mostrar los folios fiscales de los CFDI vinculados. 

¿Qué hacer si mi CFDI aparece como no cancelable? 

No todos los casos se resuelven de la misma manera, por lo que es recomendable no intentar cancelar comprobantes sin tener la causa identificada, a continuación, mencionamos 3 casos que podrían presentarse y como solucionarlo: 

Caso 1: Existe un complemento de pago 

Supongamos que se emitió una factura y posteriormente se generó un complemento de recepción de pagos relacionado con ella. 

En este escenario, no basta con intentar cancelar directamente la factura original. 

Primero debe analizarse el complemento y, si procede, realizar su cancelación conforme a las reglas aplicables y después podrá revisarse nuevamente el estatus de la factura. 

Caso 2: Existe otro CFDI relacionado 

También puede haber una nota de crédito u otro comprobante relacionado con la factura, en este caso, es necesario identificar la relación y determinar si el CFDI relacionado debe permanecer vigente o puede cancelarse. 

Caso 3: La relación entre CFDI fue incorrecta 

Otro escenario que puede presentarse es que un comprobante haya sido relacionado con otro de manera incorrecta. 

Esto demuestra la importancia de revisar los datos antes de emitir un CFDI y, especialmente, antes de establecer relaciones entre comprobantes. 

Una relación incorrecta puede generar complicaciones cuando posteriormente se necesita cancelar o sustituir una factura. 

Recomendaciones para evitar problemas con la cancelación de CFDI 

La mejor forma de evitar un CFDI no cancelable es revisar correctamente la información antes y después de emitirlo. 

Algunas buenas prácticas son: 

  • Verifica los datos fiscales. Antes de emitir una factura, revisa RFC, nombre o razón social, régimen fiscal y código postal, entre otros datos. 
  • Revisa las relaciones entre CFDI. No relaciones comprobantes si la operación realmente no corresponde. 
  • Controla los complementos de pago. Lleva un seguimiento de las facturas que ya tienen complementos relacionados. 
  • Consulta directamente al SAT. Si tu sistema de facturación no muestra la causa del estatus “no cancelable”, utiliza la herramienta disponible en el portal del SAT. 
  • Analiza antes de cancelar. Una cancelación debe formar parte de un proceso de corrección ordenado, no ser simplemente un intento para solucionar un error. 

Encontrar un CFDI con el estatus “no cancelable” puede parecer un problema complicado, pero el primer paso para resolverlo es conocer la causa. A partir de esta información, el contribuyente puede determinar si es necesario cancelar primero otro comprobante, corregir una relación, sustituir la factura o mantenerla vigente. 

Si tienes un CFDI que aparece como “no cancelable” y no sabes cómo proceder, es recomendable analizar el caso antes de realizar cualquier modificación para evitar generar nuevas inconsistencias fiscales y contables. 

En IMG Consultores podemos ayudarte a revisar la situación de tus CFDI y determinar la estrategia adecuada para corregirlos conforme a las disposiciones fiscales aplicables. 

La inteligencia artificial transforma la contabilidad, pero el criterio, la experiencia y la confianza en el contador siguen siendo fundamentales para las empresas. 

Actualmente existen soluciones capaces de procesar grandes cantidades de información, clasificar operaciones, realizar conciliaciones, detectar inconsistencias y automatizar tareas que anteriormente requerían muchas horas de trabajo. 

Esto representa una oportunidad para mejorar la eficiencia de los servicios contables. Sin embargo, también plantea una pregunta importante: ¿Qué es lo que realmente valora un cliente de su contador cuando gran parte del trabajo puede automatizarse? 

Un estudio reciente de Karbon, titulado The Future of Client Trust in the Age of AI, ofrece algunas respuestas interesantes. 

Aunque la investigación fue realizada en Estados Unidos y sus resultados no pueden trasladarse automáticamente al mercado mexicano, pero sí permite identificar una tendencia relevante donde la tecnología puede cambiar la forma de trabajar de un contador, pero no necesariamente cambia aquello que genera confianza en el cliente. 

La confianza sigue siendo el verdadero valor del contador 

El estudio de Karbon fue realizado entre 350 propietarios y directivos de empresas estadounidenses que mantienen directamente la relación con su firma contable o contador público. 

Uno de los principales hallazgos es que 39% de los participantes señaló la confianza como el factor que más influye al elegir a su contador. Estos datos muestran que incluso en una época en la que la inteligencia artificial y contabilidad están cada vez más relacionadas, los clientes siguen valorando la relación que tienen con un profesional. 

Una herramienta de inteligencia artificial puede analizar miles de datos en pocos segundos, pero existe una diferencia fundamental entre procesar información y tomar una decisión profesional. 

Por ejemplo, un sistema puede identificar una factura y relacionarla con una operación. Sin embargo, determinar si ese gasto es procedente para efectos fiscales puede requerir analizar el contexto de la operación, su documentación, su relación con la actividad del negocio y los requisitos establecidos por las disposiciones fiscales. La tecnología puede ayudar a detectar el dato pero el contador debe ayudar a interpretar lo que ese dato significa para el negocio. 

¿La inteligencia artificial reemplazará al contador? 

Probablemente esta sea una de las preguntas que más preocupa al sector contable. Sin embargo, es importante diferenciar entre automatizar tareas y sustituir el criterio profesional. 

La inteligencia artificial puede encargarse de actividades repetitivas como: 

  • Clasificar información contable. 
  • Procesar documentos. 
  • Apoyar en conciliaciones bancarias. 
  • Identificar diferencias. 
  • Organizar información financiera. 
  • Generar primeros borradores de reportes. 
  • Detectar determinados patrones. 

Pero existen funciones que requieren conocimiento, experiencia y responsabilidad profesional como: 

  • Interpretar situaciones fiscales. 
  • Evaluar riesgos. 
  • Comprender el modelo de negocio del cliente. 
  • Analizar operaciones particulares. 
  • Explicar las consecuencias de una decisión. 
  • Proponer alternativas. 
  • Asumir responsabilidad sobre el criterio profesional aplicado. 

El verdadero cambio está en que el profesional puede dedicar menos tiempo a tareas mecánicas y más tiempo a actividades que generan valor. 

La inteligencia artificial está cambiando la manera de hacer contabilidad y las firmas que sepan aprovecharla podrán ser más eficientes, reducir tareas repetitivas y dedicar más tiempo al análisis y la asesoría. 

Por eso, el objetivo no debería ser utilizar inteligencia artificial para reemplazar al contador, si no utilizarla para que el contador pueda entender al cliente, aplicar su criterio profesional y acompañarlo en la toma de decisiones. 

En un entorno donde la información puede procesarse cada vez más rápido, el verdadero valor estará en saber qué significa, qué riesgos existen y qué decisión conviene tomar. 

En IMG Consultores creemos que la tecnología debe trabajar a favor de las empresas para transformar los procesos contables y fiscales, pero su verdadero valor aparece cuando permite dedicar más tiempo a lo que realmente importa: analizar, prevenir y asesorar. 

La inteligencia artificial puede ayudar a la contabilidad, pero sus errores también generan costos. En la siguiente nota te contamos los riesgos fiscales, contables y profesionales de utilizar la Inteligencia Artificial sin revisión. 

Hoy en día las empresas pueden utilizar la inteligencia artificial como herramienta para convertir estados de cuenta en Excel, clasificar gastos, analizar información financiera, hacer proyecciones, calcular impuestos o incluso interpretar disposiciones fiscales. Sin embargo, existe un riesgo que pocas empresas están considerando: ¿qué pasa cuando la inteligencia artificial se equivoca? 

Un error generado por una herramienta de inteligencia artificial puede terminar en una clasificación contable incorrecta, una diferencia fiscal, una declaración que debe corregirse o incluso horas adicionales de trabajo para el contador. 

El problema no siempre está en el cálculo, sino en la interpretación 

Una de las principales limitaciones de la IA es que trabaja con la información que recibe, si el usuario no proporciona todos los antecedentes de una operación, la herramienta puede generar una respuesta basada en supuestos que no corresponden a la realidad. 

Una herramienta puede identificar una cantidad como un gasto, pero no necesariamente sabe si: 

  • Cuenta con CFDI. 
  • Cumple los requisitos de deducción. 
  • Fue efectivamente pagada. 
  • Está relacionada con la actividad del contribuyente. 
  • Tiene alguna limitación fiscal. 
  • Corresponde a una inversión. 
  • Forma parte de una operación entre partes relacionadas. 
  • Tiene alguna retención de impuestos. 
  • Requiere documentación adicional. 

Por eso, una cifra correcta no necesariamente significa que el tratamiento contable y fiscal sea correcto. 

También la IA puede utilizarse para preparar: 

  • Proyecciones financieras. 
  • Valuaciones. 
  • Modelos financieros. 
  • Análisis de rentabilidad. 
  • Información para inversionistas. 
  • Procesos de compra y venta de empresas. 
  • Due diligence. 
  • Reestructuras corporativas. 

En estos casos, un error puede tener consecuencias todavía mayores ya que una proyección incorrecta puede afectar una decisión de inversión o modificar la percepción sobre el valor de una empresa. 

La IA puede ayudar a organizar la información, pero no sustituye el conocimiento de la empresa ni el análisis profesional. 

¿Cómo puede afectar la IA a los impuestos en México? 

En México, la información contable y fiscal está cada vez más relacionada ya que el SAT pide que los CFDI, estados de cuenta bancarios, declaraciones, contabilidad y pagos de impuestos deben guardar cierta consistencia. 

Una clasificación incorrecta generada mediante IA puede afectar diferentes obligaciones fiscales, entre ellas: 

Impuesto sobre la Renta (ISR) 

Un error puede provocar que se acumule incorrectamente un ingreso o que se registre como deducible un gasto que no cumple con los requisitos fiscales por lo que puede modificar el resultado fiscal y, en consecuencia, el impuesto determinado. 

Impuesto al Valor Agregado (IVA) 

También puede existir un error al identificar el IVA acreditable donde la IA considere acreditable el IVA de una operación sin verificar si se cumplen todos los requisitos establecidos por las disposiciones fiscales. 

Retenciones 

La IA también puede equivocarse al determinar si una operación genera una retención de ISR o IVA y cuál debería ser su tratamiento. 

Declaraciones fiscales 

Cuando los registros contables tienen errores, estos pueden trasladarse a los pagos provisionales, declaraciones mensuales, declaraciones anuales e informativas, por eso, un error en la información de origen puede terminar convirtiéndose en un problema fiscal. 

¿Quién es responsable si la IA se equivoca? 

El Código Fiscal de la Federación establece obligaciones relacionadas con la contabilidad, las declaraciones y el cumplimiento de las disposiciones fiscales. 

Si una empresa presenta información incorrecta porque siguió una recomendación generada por una herramienta de IA, la autoridad fiscal no considerará que el algoritmo es el responsable de la información presentada ya que la IA no presenta declaraciones, no responde requerimientos, no acredita la materialidad de una operación y tampoco paga multas, recargos o actualizaciones. 

La responsabilidad sigue estando en el contribuyente y por eso, utilizar inteligencia artificial para apoyar procesos contables y fiscales requiere controles y revisión humana. 

Cuidado con la información confidencial 

Otro riesgo que existe es que las empresas suben mucha información a una plataforma pública estados de cuenta, nóminas, contratos, declaraciones, bases de datos de clientes o información financiera puede representar un riesgo de confidencialidad y protección de datos. 

Antes de utilizar una herramienta de IA, es importante revisar: 

  • Sus políticas de privacidad. 
  • Cómo utiliza la información. 
  • Cuánto tiempo conserva los datos. 
  • Quién puede acceder a ellos. 
  • Qué controles de seguridad ofrece. 
  • Si permite excluir la información de determinados usos. 

La información financiera y fiscal de una empresa no debería compartirse en cualquier plataforma sin evaluar previamente los riesgos. 

¿Cómo utilizar la IA sin aumentar los riesgos contables y fiscales? 

La inteligencia artificial puede ser una herramienta muy útil si se utiliza dentro de un proceso controlado. Algunas medidas recomendables son: 

  • Revisar siempre los resultados 
  • Conservar los documentos originales 
  • Evitar información confidencial en herramientas públicas 
  • Separar la IA de los sistemas contables 
  • Actualizar contratos con clientes 

En IMG Consultores creemos que la tecnología debe trabajar a favor de la contabilidad, pero siempre acompañada de criterio profesional, controles y conocimiento de las obligaciones fiscales en México.  

Contáctanos para ayudarte a integrar tecnología, contabilidad y estrategia fiscal de manera responsable, buscando que la automatización genere eficiencia sin convertir sus errores en nuevos riesgos. 

 

Descubre cómo rechazar la cancelación de un CFDI en el SAT antes de que sea aceptada automáticamente. Aprende el procedimiento paso a paso y evita problemas fiscales. 

Una solicitud de cancelación de CFDI puede pasar desapercibida y generar diferencias en tu contabilidad, deducciones e información fiscal. 

Por eso, si recibes una solicitud de cancelación, es importante revisarla y responder oportunamente cuando el comprobante requiera tu aceptación. 

¿Te quieren cancelar una factura? 

Imagina que uno de tus proveedores decide cancelar una factura que forma parte de tu contabilidad. Si el CFDI requiere tu aceptación y no atiendes la solicitud dentro del plazo establecido, el SAT puede considerar que estás de acuerdo con la cancelación. Si no revisas tu Buzón Tributario, esa factura podría desaparecer automáticamente después de unos días, generando diferencias en tu información fiscal, problemas para deducir gastos o incluso aclaraciones futuras con el SAT. Esto podría generar diferencias en tu información fiscal, afectar la documentación que respalda una deducción o incluso provocar aclaraciones posteriores con la autoridad. 

Aunque muchos contribuyentes desconocen este proceso, la cancelación de un CFDI no siempre depende únicamente del emisor, en muchos casos, el receptor tiene el derecho de aceptar o rechazar la solicitud. 

¿Qué significa cancelar un CFDI? 

Un CFDI (Comprobante Fiscal Digital por Internet) es la factura electrónica utilizada en México para comprobar ingresos, gastos o pagos. 

Cuando quien emitió la factura detecta un error o necesita sustituir el comprobante, puede solicitar su cancelación ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), sin embargo, no todas las facturas pueden cancelarse de forma inmediata ya que el SAT solicita la autorización del receptor para evitar que un comprobante desaparezca sin su conocimiento. En estos casos, el receptor recibe una notificación y tiene la oportunidad de decidir si acepta o rechaza la cancelación. 

¿Qué pasa si no respondes la solicitud? 

Cuando el SAT envía la solicitud de cancelación mediante el Buzón Tributario, el receptor dispone de tres días hábiles para responder, si no realiza ninguna acción dentro del plazo de tres días hábiles, el SAT considera que está de acuerdo y la factura se cancela automáticamente. 

¿Cuándo conviene rechazar la cancelación de un CFDI? 

Lo recomendable es revisar cada caso y confirmar que efectivamente exista un error o que el emisor emitirá el comprobante correcto. 

Puede ser conveniente rechazar la cancelación cuando: 

  • La factura respalda una deducción que ya forma parte de tu contabilidad.  
  • No has recibido un CFDI sustituto.  
  • El proveedor canceló la factura por error.  
  • La operación sí ocurrió y el comprobante continúa siendo válido.  
  • La cancelación podría generar inconsistencias en tus declaraciones fiscales.  

Cada situación debe analizarse antes de tomar una decisión. 

¿Cómo rechazar la cancelación de una factura en el SAT? 

Paso 1. Revisa tu Buzón Tributario 

Cuando un proveedor solicita cancelar una factura, el SAT envía un aviso al Buzón Tributario, dentro del apartado “Mis Comunicados”. 

Paso 2. Ingresa al portal de facturación 

Dentro del portal del SAT, entra al apartado: Servicios de Facturación → Consultar solicitudes de cancelación. Ahí aparecerán todas las facturas pendientes de respuesta. 

Paso 3. Selecciona el CFDI 

El sistema mostrará un listado de los comprobantes cuya cancelación fue solicitada. Selecciona la factura o facturas que deseas revisar. 

Paso 4. Haz clic en “Rechazar seleccionados” 

Una vez elegidas las facturas, presiona el botón “Rechazar seleccionados”. El sistema mostrará una ventana de confirmación. 

Paso 5. Firma con tu e.firma 

Para concluir el proceso será necesario autenticar la operación utilizando tu e.firma para garantizar que la decisión fue tomada por el contribuyente. 

Paso 6. Descarga el acuse 

Al finalizar correctamente, el SAT emitirá un acuse en formato PDF, el cual sirve como comprobante de que rechazaste la solicitud de cancelación. Es recomendable conservar este documento junto con tu expediente fiscal. 

La cancelación de un CFDI es un procedimiento que puede tener consecuencias importantes para la información fiscal de cualquier contribuyente. Aunque el SAT contempla un mecanismo para proteger al receptor de la factura, este solo funciona si se atienden oportunamente las notificaciones enviadas a través del Buzón Tributario. 

En IMG Consultores ayudamos a empresas y personas físicas a mantener el control de su cumplimiento fiscal, revisar sus CFDI y prevenir contingencias que puedan afectar su operación. 

¿Recibiste una solicitud de cancelación y no sabes qué hacer? Agenda una asesoría con nuestros especialistas y revisaremos tu caso para ayudarte a tomar la mejor decisión antes de que venza el plazo. 

La revisión del Buzón Tributario puede evitar contingencias 

La cancelación de un CFDI puede tener consecuencias importantes en la información contable y fiscal de cualquier contribuyente. 

Aunque el SAT contempla un mecanismo mediante el cual el receptor puede aceptar o rechazar determinadas solicitudes de cancelación, esta protección requiere que las notificaciones sean atendidas oportunamente. 

Una factura cancelada sin haber revisado previamente su efecto podría generar diferencias en deducciones, acreditamiento de impuestos, conciliaciones contables o declaraciones previamente presentadas. 

Por ello, una buena práctica de control interno es revisar periódicamente el Buzón Tributario y dar seguimiento a las solicitudes de cancelación de CFDI recibidas. 

En IMG Consultores podemos ayudarte 

En IMG Consultores ayudamos a empresas y personas físicas a mantener el control de su cumplimiento fiscal, revisar sus CFDI y prevenir contingencias que puedan afectar su operación. 

¿Recibiste una solicitud de cancelación y no sabes si debes aceptarla o rechazarla? 

Agenda una asesoría con nuestros especialistas. Revisaremos tu caso, el tratamiento fiscal de la operación y la documentación correspondiente para ayudarte a tomar la mejor decisión antes de que venza el plazo. 

Descubre cuándo puedes pagar impuestos con cheque, cuáles son los requisitos establecidos por el SAT, las leyendas obligatorias y cómo evitar que tu pago sea rechazado. 

Cuando pensamos en el pago de impuestos, normalmente imaginamos una transferencia electrónica desde la banca en línea. Y aunque actualmente la mayoría de los contribuyentes deben realizar sus pagos por Internet, todavía existen casos en los que es posible pagar impuestos directamente en una sucursal bancaria mediante cheque. 

Sin embargo, este procedimiento tiene requisitos muy específicos establecidos por el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Un cheque elaborado incorrectamente puede ocasionar retrasos en el pago o incluso que la institución bancaria no lo acepte 

¿Quiénes pueden pagar impuestos con cheque? 

La forma de pago depende del acuse de recibo que genera el SAT al presentar la declaración. 

En términos generales existen dos escenarios: 

  • Si el acuse indica que el pago debe realizarse mediante transferencia electrónica, esa será la única forma válida de cumplir con la obligación.  
  • Si el acuse no establece que el pago deba hacerse por Internet, generalmente el contribuyente podrá acudir a una institución bancaria autorizada y efectuar el pago mediante cheque.  

Por ello, antes de emitir un cheque es importante revisar cuidadosamente el acuse de la declaración. 

¿Qué dice la autoridad fiscal? 

La Regla Miscelánea Fiscal 2.1.17 establece los requisitos que deben cumplir los pagos de contribuciones realizados mediante cheque certificado, cheque de caja o cheque personal expedido por la misma institución bancaria donde se realiza el pago y esta disposición busca garantizar que el recurso llegue correctamente a la autoridad correspondiente y que el pago quede debidamente identificado. 

El artículo 20 del CFF establece que el cheque puede utilizarse como medio de pago; la Regla 2.1.17 de la RMF explica cómo debe elaborarse y presentarse ese cheque. 

 

 

Las leyendas obligatorias que debe contener el cheque 

Uno de los errores más comunes consiste en pensar que basta con emitir un cheque a nombre de la autoridad, pero la normativa exige que el documento incluya determinadas leyendas tanto en el frente como en el reverso. 

Frente del cheque  Reverso del cheque 
Dependiendo del tipo de contribución, deberá incluirse alguna de las siguientes leyendas: 

“Para abono en cuenta bancaria de la Tesorería de la Federación.”  

 

Si el impuesto es administrado por una entidad federativa, deberá indicarse el nombre de la tesorería correspondiente.  

 

Si se trata de aportaciones de seguridad social recaudadas por un organismo descentralizado, deberá señalarse el nombre del organismo y el número de registro del contribuyente. 

Deberá anotarse una leyenda identificando al contribuyente. 

Para contribuciones federales, la leyenda es: 

“Cheque librado para el pago de contribuciones federales a cargo del contribuyente (nombre del contribuyente) con clave en el RFC. Para abono en cuenta bancaria de la Tesorería de la Federación.” 

Cuando se trate de contribuciones estatales o aportaciones administradas por otros organismos, deberá sustituirse el nombre de la autoridad correspondiente. 

 

¿Qué tipo de cheques son aceptados? 

La regla contempla únicamente los siguientes: 

  • Cheque certificado.  
  • Cheque de caja.  
  • Cheque personal emitido por la misma institución bancaria donde se realiza el pago.  

No cualquier cheque será aceptado, por lo que es recomendable verificar previamente con la institución financiera. 

Errores que pueden complicar tu pago 

Aunque parezca un trámite sencillo, existen errores que pueden generar inconvenientes: 

  • Omitir las leyendas obligatorias.  
  • Escribir incorrectamente el RFC.  
  • No indicar la autoridad a la que va dirigido el pago.  
  • Utilizar un tipo de cheque no permitido.  
  • Acudir al banco cuando el acuse exige pago electrónico.  
  • Esperar hasta el último día para efectuar el pago.  

Evitar estos errores puede ahorrarte tiempo y prevenir problemas con el cumplimiento de tus obligaciones fiscales. 

Actualmente, la mayoría de los contribuyentes realizan sus pagos mediante transferencia electrónica debido a su rapidez y facilidad. No obstante, el pago con cheque sigue siendo una alternativa válida en determinados casos previstos por la autoridad fiscal. 

Antes de emitir un cheque, verifica que tu declaración permita esta forma de pago, revisa las leyendas obligatorias y confirma que utilizas el tipo de cheque autorizado. Un pago correctamente elaborado te permitirá cumplir con tus obligaciones fiscales sin contratiempos. 

En IMG Consultores ayudamos a empresas y personas físicas a cumplir correctamente con sus obligaciones fiscales, evitando errores que pueden generar multas, recargos o requerimientos por parte de la autoridad.  

Agenda una sesión con nuestros especialistas y recibe asesoría personalizada para cumplir con el SAT con seguridad y tranquilidad. 

Cada vez más empresas invierten en el desarrollo de plataformas digitales, tiendas en línea y sitios web corporativos como parte de su estrategia de crecimiento. Sin embargo, pocas analizan una pregunta que puede tener implicaciones importantes en sus estados financieros y en el cálculo de sus impuestos: ¿esa inversión debe reconocerse como un gasto del ejercicio o como un activo intangible? 

La respuesta depende del propósito del sitio web, de las funciones que desempeña dentro del negocio y del cumplimiento de los criterios establecidos por la NIF C-8 Activos Intangibles. Una clasificación incorrecta puede afectar indicadores financieros, modificar el resultado fiscal e incluso generar diferencias durante una revisión de la autoridad. 

En este artículo analizamos los aspectos contables y fiscales que deben considerarse antes de registrar la inversión realizada en un sitio web. 

Cuando un sitio web genera valor para la empresa 

Los sitios web para numerosas empresas representan un canal de ventas, una plataforma de atención al cliente, un sistema para administrar operaciones o incluso el principal medio para generar ingresos. 

Por esta razón, la normatividad contable reconoce que determinados sitios web pueden constituir un activo intangible, siempre que sean capaces de generar beneficios económicos futuros y que dichos beneficios puedan identificarse y controlarse por la entidad. 

La NIF C-8 establece que un sitio web podrá reconocerse como un activo intangible cuando sea identificable, la entidad tenga control sobre él, sea probable la obtención de beneficios económicos futuros y su costo pueda valuarse confiablemente. 

No toda inversión en un sitio web puede capitalizarse 

Uno de los errores más frecuentes consiste en asumir que cualquier desembolso relacionado con una página de internet forma parte del activo, sin embargo, la NIF C-8 aclara que los gastos destinados a publicidad y promoción deben reconocerse como gasto en el momento en que se realizan. 

Aunque ese contenido aparezca publicado dentro del sitio web, su finalidad sigue siendo promocional, por lo que contablemente debe registrarse como gasto. 

¿Cuál es el tratamiento fiscal de un sitio web? 

Además del aspecto contable, también es importante analizar el tratamiento fiscal. 

Para efectos de la Ley del Impuesto sobre la Renta, algunos activos intangibles pueden considerarse gastos diferidos, siempre que otorguen beneficios durante varios ejercicios y cumplan con los requisitos establecidos por la legislación fiscal. 

Si el sitio web reúne estas características, la inversión podría deducirse aplicando una tasa anual del 15%, sin embargo, esto no significa que todos los desarrollos web puedan depreciarse automáticamente. Es indispensable analizar el objetivo del proyecto, la naturaleza de las erogaciones y la forma en que el sitio contribuye a la generación de ingresos. 

Si el sitio web constituye una inversión que genera beneficios durante varios ejercicios y califica como gasto diferido conforme a la Ley del ISR, la deducción se efectuará mediante la aplicación del porcentaje máximo autorizado por dicha legislación. Por ello, resulta indispensable analizar cada proyecto antes de definir su tratamiento fiscal. 

También es importante considerar que no todas las etapas del desarrollo reciben el mismo tratamiento contable. Actividades como la investigación, planeación inicial o la capacitación generalmente se reconocen como gasto, mientras que ciertos costos de desarrollo podrán capitalizarse cuando cumplan los requisitos previstos por la NIF C-8. 

Asimismo, cuando exista una diferencia entre el tratamiento contable y el fiscal, será necesario evaluar el reconocimiento de impuestos diferidos conforme a la NIF D-4. 

El desarrollo de un sitio web es mucho más que una inversión en tecnología; también representa una decisión contable y fiscal que debe analizarse cuidadosamente. 

Determinar correctamente el tratamiento contable y fiscal desde el inicio evita ajustes posteriores, diferencias entre la información financiera y fiscal, así como contingencias ante una revisión de las autoridades. 

En IMG Consultores ayudamos a empresas y emprendedores a evaluar correctamente este tipo de inversiones para que su contabilidad refleje la realidad del negocio y su estrategia fiscal cumpla con la normatividad vigente. 

¿Tu empresa desarrolló una página web, una plataforma o una tienda en línea y no sabes cuál es su tratamiento contable y fiscal? Agenda una sesión con nuestros especialistas y recibe asesoría personalizada para tomar la mejor decisión.