El cierre de año es una de las mejores oportunidades para revisar la salud financiera y fiscal de una empresa. Sin embargo, en ocasiones puede existir meses de contabilidad retrasada o errores en las declaraciones convirtiéndose en un problema para el siguiente ejercicio fiscal.
Regularizar la contabilidad antes del 31 de diciembre permite identificar riesgos fiscales, corregir errores y comenzar el siguiente ejercicio con información financiera confiable. A continuación, te compartimos un plan de regularización para identificar las obligaciones pendientes y corregir la situación con sustento documental.
Paso 1. Diagnosticar la situación fiscal ante el SAT
Para conocer el estado real de la empresa, revisa la información disponible en el portal del SAT y compara con los registros contables internos. El diagnóstico debe considerar, según corresponda:
- Declaraciones mensuales y anuales presentadas, pendientes o que requieren corrección.
- CFDI de ingresos, gastos, nómina y pagos.
- Pagos provisionales de ISR y declaraciones de IVA.
- Retenciones de impuestos y obligaciones relacionadas con la nómina.
- Opinión de cumplimiento de obligaciones fiscales y posibles requerimientos.
- Adeudos fiscales, créditos notificados y diferencias identificadas por la autoridad.
Esta revisión permite establecer prioridades y distinguir entre obligaciones omitidas, errores de captura, diferencias de conciliación y posibles pagos realizados incorrectamente.
Es importante no confundir la información visible en el portal del SAT con un diagnóstico completo, también se deben revisar los estados de cuenta bancarios, los comprobantes y la documentación que respalda las operaciones.
Paso 2. Reconstruir y corregir los registros contables
Una vez identificados los problemas, se debe ordenar la contabilidad de los periodos pendientes y verificar que cada operación esté registrada correctamente.
Esto implica conciliar los movimientos bancarios con los registros contables, revisar los CFDI emitidos y recibidos, identificar ingresos y gastos sin registrar y comprobar que las deducciones y los impuestos acreditables cuenten con el soporte necesario. También es importante revisar las cuentas por cobrar, las cuentas por pagar, los saldos de impuestos y los movimientos de nómina.
Una contabilidad actualizada permite conocer cuánto debe la empresa, qué recursos tiene disponibles y cuáles son sus obligaciones fiscales reales.
Paso 3. Presentar las declaraciones correctas
Si el diagnóstico identifica declaraciones omitidas o errores en la información presentada, será necesario determinar cómo corregirlos, dependiendo del caso, puede ser necesario presentar declaraciones pendientes o declaraciones complementarias para modificar los datos de una declaración anterior. Antes de hacerlo, se deben verificar los cálculos y los documentos que respaldan cada ajuste.
Cuando una corrección genera un impuesto adicional a cargo, es necesario calcular el importe correspondiente, incluyendo los accesorios que legalmente procedan.
Paso 4. Definir un plan para regularizar los adeudos fiscales
Si después de corregir la contabilidad se identifican impuestos pendientes de pago, el siguiente paso es establecer una estrategia financiera para atenderlos.
El plan debe considerar el monto de los adeudos, las actualizaciones y los recargos aplicables, la disponibilidad de efectivo y las fechas límite de las obligaciones fiscales vigentes. Según el tipo de adeudo y los requisitos aplicables, puede evaluarse la posibilidad de solicitar autorización para pagar en parcialidades o de manera diferida que el SAT contempla para determinados adeudos.
También se deben revisar los saldos a favor que realmente existan y determinar si procede su acreditamiento o compensación conforme a las disposiciones aplicables. No debe utilizarse una compensación sin verificar previamente que el saldo sea válido y que la operación esté permitida.
El objetivo es corregir el incumplimiento sin comprometer innecesariamente la liquidez operativa de la empresa.
Regularizar la contabilidad antes del 31 de diciembre no consiste únicamente en resolver pendientes del pasado, si no, también permite establecer una base confiable para administrar el nuevo ejercicio fiscal para comenzar el siguiente año con una estructura contable más sólida.
En IMG Consultores entendemos la contabilidad como una herramienta estratégica para las empresas. Nuestro enfoque combina el cumplimiento fiscal con el análisis financiero para ayudar a los negocios a tener mayor claridad sobre sus obligaciones, sus recursos y sus oportunidades de mejora. ¿Tu empresa tiene meses de contabilidad atrasada o necesitas verificar que tus obligaciones fiscales estén al corriente? Agenda una sesión de diagnóstico fiscal sin costo con nuestro equipo y conoce qué aspectos conviene revisar antes del cierre de año.

