La planeación fiscal no se trata de pagar menos impuestos, sino de cumplir correctamente con el SAT, evitar multas y recargos, y tomar decisiones financieras informadas que protejan a tu empresa a corto, mediano y largo plazo.

Si eres una Persona Moral, esta guía te ayudará a entender cómo implementar una planeación fiscal efectiva.

Paso 1: Conoce tu régimen fiscal y obligaciones reales

El primer error de muchas empresas es no entender en qué régimen fiscal están o asumir que “siempre se ha hecho así”.

Es clave identificar:

  • Régimen fiscal correcto.
  • Impuestos que debe declarar (ISR, IVA, retenciones).
  • Periodicidad de declaraciones (mensuales, anuales, informativas).
  • Obligaciones adicionales según su actividad.

Paso 2: Revisa tu información fiscal ante el SAT

Una planeación fiscal efectiva comienza con información correcta y actualizada.

Verifica que:

  • El RFC esté bien registrado.
  • La actividad económica refleje lo que realmente hace la empresa.
  • El domicilio fiscal sea correcto.
  • El Buzón Tributario esté activo y monitoreado.

Muchos requerimientos y multas surgen por datos fiscales incorrectos, no por evasión.

Paso 3: Ordena tu contabilidad y tus CFDI

Sin contabilidad ordenada no existe planeación fiscal.

Asegúrate de:

  • Emitir CFDI correctos (uso de CFDI, claves, fechas).
  • Validar CFDI recibidos antes de pagarlos.
  • Tener soporte documental de ingresos, gastos y nómina.
  • Llevar contabilidad electrónica conforme a lo que pide el SAT.

Paso 4: Analiza tus ingresos, gastos y deducciones

Uno de los puntos más importantes de la planeación fiscal es identificar qué gastos son realmente deducibles y cómo impactan en el pago de impuestos.

Aquí es clave revisar:

  • Que los gastos cumplan requisitos fiscales.
  • Que estén relacionados con la actividad de la empresa.
  • Que se registren en el periodo correcto.
  • Que no existan deducciones mal aplicadas.

Una mala deducción puede generar multas o ajustes fiscales.

Paso 5: Planea antes de declarar, no después

Muchas empresas revisan su situación fiscal cuando ya están presentando la declaración, y ahí ya es tarde para corregir.

La planeación fiscal debe hacerse:

  • Antes del cierre de cada mes.
  • Con proyección anual.
  • Analizando impactos en flujo de efectivo.
  • Anticipando pagos provisionales y declaración anual.

Paso 6: Evalúa riesgos fiscales y posibles contingencias

Una buena planeación fiscal también identifica riesgos, como:

  • Diferencias entre CFDI y declaraciones.
  • Ingresos no reconocidos correctamente.
  • Errores en retenciones.
  • Inconsistencias detectables por cruces del SAT.

Detectarlos a tiempo evita:

  • Multas.
  • Recargos.
  • Cartas invitación.
  • Auditorías fiscales.

Paso 7: Apóyate en asesoría fiscal especializada

La planeación fiscal no es un trámite, es una estrategia, contar con asesoría especializada permite:

  • Interpretar correctamente la ley fiscal.
  • Aplicar beneficios legales sin riesgos.
  • Tomar decisiones con impacto fiscal claro.
  • Mantener cumplimiento continuo ante el SAT.

Implementar una planeación fiscal efectiva le permite a tu empresa:

  • Cumplir correctamente con el SAT.
  • Evitar multas innecesarias.
  • Tener control financiero.
  • Crecer con bases fiscales sólidas.

En IMG Consultores ayudamos a las empresas a implementar una planeación fiscal efectiva, clara y alineada a su operación real. Contáctanos para acompañarte paso a paso para proteger la salud fiscal de tu negocio.

Muchas empresas arrancan con una estructura fiscal que “funciona” , al inicio es sencilla, económica y rápida de implementar, el problema es que los negocios crecen, cambian y evolucionan, pero su estructura fiscal muchas veces se mantiene igual por años y cuando eso sucede, aparecen las consecuencias: más impuestos de los necesarios, riesgos de revisiones ante el SAT, improcedencia de las deducciones, problemas con socios o incluso bloqueos para crecer.

A continuación te explicamos algunas señales claras de que tu estructura fiscal ya no es la adecuada, si tu empresa se identifica con una o varias de estas situaciones, es momento de revisarla:

  1. Tu negocio creció, pero sigues igual que al inicio

Aumentaron tus ingresos, tu equipo o tus operaciones, sin embargo sigues con la misma estructura fiscal de cuando empezaste.

  1. Pagas cada vez más impuestos y no sabes por qué

Cumples con tus obligaciones de efectuar facturas, declarar tus impuestos en tiempo y forma, pero la carga fiscal se siente excesiva y no tienes claridad de cómo optimizarla bajo el margen de la ley.

  1. Tu contador solo “presenta declaraciones”

El solo cumplir con tus obligaciones como contribuyente no es lo mismo que llevar una planeación estratégica para minorizar la carga tributaria dentro de estas mismas , si nadie te habla de estrategias fiscales, escenarios o ajustes, probablemente estás dejando dinero sobre la mesa.

  1. Tienes varias actividades o líneas de negocio

Cuando todo se maneja bajo una sola estructura sin análisis, pueden surgir riesgos, ineficiencias o problemas de control.

  1. El SAT te genera estrés constante

Requerimientos, cartas invitación o miedo a una revisión suelen ser síntomas de una estructura corporativa mal alineada y sin planificación.

¿Qué riesgos existen al no actualizar tu estructura fiscal?

No revisar tu estructura fiscal a tiempo puede provocar:

  • Pago de impuestos innecesarios
  • Multas, recargos y actualizaciones
  • Problemas en auditorías o revisiones del SAT
  • Dificultad para atraer socios o inversionistas
  • Limitaciones para crecer o vender el negocio

La mayoría de estos riesgos se pueden prevenir con planeación fiscal, no con soluciones de último momento.

¿Cada cuándo debería revisarse la estructura fiscal de una empresa?

En IMG recomendamos revisarla al menos una vez al año y especialmente cuando ocurre alguno de estos cambios:

  • Crecimiento acelerado de ingresos
  • Cambio de actividad económica
  • Entrada o salida de socios
  • Expansión a nuevas ciudades o mercados
  • Modificaciones importantes en la legislación fiscal

Una buena estructura fiscal no se trata solo de llevar un correcto cumplimiento con tus obligaciones ante el  SAT, sino de analizar a fondo cómo opera tu negocio en la actualidad y hacia dónde quiere crecer. Por eso, más que aplicar soluciones genéricas sin bases, analizamos tu operación real, identificamos riesgos y efectuamos estrategias en estricto a pego de la ley ,  antes de que se conviertan en problemas y diseñamos planeaciones fiscales a corto, mediano y largo plazo que te permitan tomar decisiones con claridad y tranquilidad.

Nuestro acompañamiento es preventivo, cercano y estratégico, para que tu estructura fiscal deje de ser una preocupación y se convierta en un aliado para el crecimiento de tu empresa.

Evitar multas no es solo cumplir con fechas, sino entender las obligaciones fiscales que toda persona moral en México debe respetar para mantener su operación segura y legal.

¿Qué obligaciones fiscales tienen las Personas Morales ante el SAT?
Las personas morales (empresas, sociedades, corporativos formales) deben cumplir con una serie de obligaciones fiscales establecidas por el Servicio de Administración Tributaria (SAT):

  • Estar dadas de alta correctamente en el Registro Federal de Contribuyentes (RFC).
  • Presentar declaraciones mensuales y anuales de impuestos (ISR, IVA, retenciones, etc.).
  • Emitir y recibir comprobantes fiscales digitales (CFDI) válidos y con los requisitos correctos.
  • Llevar contabilidad electrónica conforme a las normas vigentes.
  • Mantener actualizado el Buzón Tributario para recibir notificaciones del SAT.

Si no cumples estas obligaciones en tiempo y forma, el SAT puede imponer multas o sanciones, incluso si el error fue involuntario.

Errores comunes en planeación fiscal que generan multas

A continuación te explicamos los errores más frecuentes que cometen las personas morales y cómo pueden desencadenar multas por parte del SAT:

  1. No presentar declaraciones o hacerlo fuera de tiempo

Este es uno de los errores más costosos. Presentar declaraciones mensuales o la declaración anual fuera de plazo puede resultar en multas que van desde varios miles de pesos por obligación omitida.
¿Cómo evitarlo? Usa un calendario fiscal y automatiza alertas con tu contador o un software fiscal.

  1. Errores en la emisión o cancelación de CFDI

Los Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI) deben estar correctamente emitidos:

  • Con el RFC correcto.
  • Con los códigos de producto y servicio adecuados.
  • Timbrados bajo la versión vigente.

Emitir un CFDI mal hecho puede generar multas por cada comprobante incorrecto.

  1. Omisión o incorrecta declaración de ingresos y deducciones

Declarar ingresos menores a los reales o aplicar deducciones no válidas puede parecer un atajo, pero el SAT cruza datos con los CFDI y registros bancarios, lo cual puede resultar en multas y auditorías.

  1. No llevar contabilidad organizada y actualizada

La contabilidad electrónica es obligatoria para las personas morales. No contar con registros de ingresos, gastos, nómina y balanzas puede llevar a sanciones por incumplimiento.

  1. No habilitar o revisar el Buzón Tributario

El Buzón Tributario es el canal oficial del SAT para enviarte avisos, requerimientos y actos administrativos, Ignorar estos mensajes puede derivar en multas y problemas fiscales.

  1. Error en datos fiscales clave (como el RFC)

Una simple falta de coincidencia en el RFC en documentos o declaraciones puede ser considerada una falta grave y puede implicar multas importantes.

La planeación fiscal estratégica no es solo una obligación legal, es una herramienta para evitar multas, optimizar recursos y fortalecer la salud fiscal de tu empresa. Evitar errores como no presentar declaraciones, emitir CFDI mal o desatender el Buzón Tributario puede ahorrar miles de pesos en sanciones y proteger la reputación y operaciones de tu negocio ante el SAT.

Enero suele verse como un reinicio, nuevas metas, ideas y planes, pero en términos fiscales, enero es el mes que define cómo se comportará todo tu año.

Enero es el momento ideal para revisar si tu estructura fiscal está alineada con la realidad de tu operación y no solo con lo que “siempre se ha hecho”.

Planeación fiscal: menos sorpresas, más control

La planeación fiscal no tiene que ver con buscar atajos, sino con entender tu escenario fiscal antes de que el año avance. Cuando se hace desde enero, permite anticiparte en lugar de reaccionar.

Planear desde el inicio te ayuda a:

  • Conocer tu carga fiscal real
  • Evitar diferencias entre CFDI, ingresos y declaraciones
  • Tomar decisiones financieras con información clara
  • Reducir riesgos sin frenar el crecimiento

Lo que no revisas en enero, suele pesarte en diciembre

Muchas observaciones fiscales no aparecen por un solo error, sino por pequeños detalles repetidos durante el año. Facturas mal emitidas, pagos provisionales incorrectos o información desactualizada pueden pasar desapercibidos durante meses.

Revisar estos puntos desde enero permite corregir con calma y evitar correcciones costosas al cierre del ejercicio.

El SAT ya está cruzando información (y enero cuenta)

Hoy el SAT utiliza tecnología y cruces de datos para detectar comportamientos fiscales atípicos. Cada CFDI, cada declaración y cada pago forman parte de ese análisis.

Enero es clave porque es cuando comienzan a construirse esos patrones. Ajustar desde ahora reduce la posibilidad de alertas y revisiones posteriores.

¿Cómo puede IMG ayudarte desde enero?

En IMG Consultores acompañamos a empresas y contribuyentes desde el primer mes del año con un enfoque preventivo y estratégico. Revisamos tu situación fiscal, detectamos riesgos y construimos una planeación alineada a la ley y a tus objetivos.

Nuestro trabajo no es solo cumplir, es ayudarte a avanzar con claridad y confianza durante todo el ejercicio fiscal.

Durante años, muchos contribuyentes pensaron que una auditoría del SAT era cuestión de suerte. Hoy eso ya no aplica, para el 2026 el SAT operará con una estrategia basada en tecnología, análisis de datos e inteligencia artificial, lo que le permite identificar con mayor precisión a quién revisar y por qué.

Entender cómo funciona este modelo es clave para anticiparte y evitar riesgos que pueden afectar seriamente la operación de tu negocio. A continuación te compartimos el nuevo proceso del SAT para elegir quien auditar.

La autoridad fiscal tiene una meta definida para el próximo año y es recaudar 5.83 billones de pesos, para lograrlo, no necesita revisar a todos los contribuyentes, sino concentrar sus esfuerzos en los perfiles donde existe mayor potencial de recaudación.

De un padrón de más de 67 millones de contribuyentes, solo una fracción mínima será auditada, aunque en ciertos casos una empresa puede tener hasta 315 veces más probabilidad de ser revisada.

¿Cómo el SAT decide a quién auditar?

Hoy, el SAT utiliza algoritmos y modelos de análisis de datos que cruzan información fiscal y financiera en tiempo real.

Este perfil se alimenta de datos como CFDI, declaraciones, plataformas digitales, información bancaria y reportes de terceros. Cuando los números no cuadran o se detectan patrones fuera de lo normal, se generan alertas automáticas.

Algunas señales elevan el riesgo fiscal más que otras, entre las más comunes están las tasas efectivas de impuestos inusualmente bajas, pérdidas fiscales recurrentes, operaciones simuladas e inconsistencias entre lo facturado y lo declarado. Detectar estos puntos a tiempo puede marcar la diferencia entre una revisión preventiva y una auditoría formal.

Dentro de este esquema, el Certificado de Sello Digital se ha convertido en una herramienta clave para el SAT. Actualmente, la autoridad puede suspenderlo desde las primeras etapas de una revisión, lo que limita la facturación y presiona al contribuyente a regularizar su situación.

Frente a un SAT cada vez más tecnológico, la prevención es fundamental revisar tu información fiscal, mantener consistencia en tus declaraciones y corregir errores a tiempo reduce significativamente el riesgo de auditorías.

En IMG Consultores ayudamos a empresas y contribuyentes a identificar riesgos fiscales, corregir inconsistencias y prepararse estratégicamente antes de que el SAT inicie una revisión o auditoría.

Para quienes trabajan en despachos contables y fiscales, diciembre no es un mes tranquilo. Mientras muchas empresas bajan el ritmo por las fiestas, en el despacho ocurre lo contrario: se cruzan el cierre del ejercicio fiscal y la necesidad de entender qué cambiará el próximo año.

Esta mezcla hace que diciembre se sienta pesado, demandante y, en muchos casos, estresante. No solo por la carga de trabajo, sino porque cualquier error puede tener consecuencias importantes. La buena noticia es que, con una mejor organización, este mes puede manejarse con más calma y control. A continuación, compartimos buenas prácticas para gestionar este mes con mayor control, eficiencia y visión estratégica.

  1. Separar lo urgente de lo estratégico

Uno de los errores más comunes en diciembre es querer resolver todo al mismo tiempo: cerrar números y analizar reformas, lo más sano para el despacho es dividir tareas. Por un lado, el cierre fiscal: conciliaciones, ajustes, CFDI y provisiones y por otro, la revisión de cambios fiscales que entrarán en vigor el siguiente año.

Cuando estas actividades se mezclan, aumentan los errores y el cansancio. Separarlas ayuda a pensar mejor y trabajar con más claridad.

  1. Anticipar decisiones que no dependen de cifras definitivas

Identificar con anticipación qué acciones deben ejecutarse antes del 31 de diciembre como ciertos movimientos jurídicos o elecciones fiscales permite llegar a la última quincena con menos presión y más enfoque en el cierre contable.

  1. Poner límites también es parte del servicio

Las llamadas “urgentes”, los mensajes fuera de horario y las solicitudes de último momento suelen multiplicarse en diciembre. Establecer horarios claros de atención, fechas límite para recibir información y reglas internas no es falta de servicio, es una forma de proteger el trabajo del despacho y el interés del cliente.

  1. Confiar en procesos, no en la improvisación

Contar con listas de verificación, procesos claros y criterios definidos para el cierre fiscal hace una gran diferencia, ya que permite delegar con mayor tranquilidad y evita que todo dependa de una sola persona. Los procesos bien definidos quitan carga mental y dan seguridad al equipo.

  1. Aceptar que no todo se puede estudiar en diciembre

Intentar dominar cada reforma fiscal antes de que termine el año suele ser poco realista, lo más práctico es priorizar: enfocarse primero en los cambios que tendrán impacto inmediato en declaraciones, pagos o CFDI desde enero y el resto puede revisarse con más calma en los primeros meses del año. Esto reduce el desgaste y mejora la calidad del análisis.

  1. Dejar todo documentado

Diciembre obliga a tomar decisiones rápidas, pero eso no significa que deban quedar en el aire, dejar por escrito los criterios utilizados, los supuestos considerados y las recomendaciones dadas al cliente protege al despacho y facilita el trabajo en los meses siguientes.

Los despachos que gestionan bien diciembre suelen iniciar el año con ventaja. Entregar a los clientes un diagnóstico claro de lo que viene, alertas tempranas y recomendaciones prácticas para enero fortalece la relación y posiciona al despacho como un asesor confiable, no solo como alguien que cumple obligaciones.

En IMG Consultores sabemos que un buen cierre no se trata solo de cumplir, sino de tomar decisiones con claridad y reducir riesgos antes de iniciar un nuevo ejercicio. Si necesitas acompañamiento para revisar tu cierre fiscal, anticipar impactos y llegar a enero con mayor control, contactános y construyamos una estrategia que te permita cerrar el año con tranquilidad y empezar el siguiente con certeza.

El cierre del año siempre llega más rápido de lo que imaginamos. Y aunque para muchos negocios es una época en la que se concentran ventas, inventarios y reportes, también es el momento clave donde se cometen los errores que después cuestan multas, pérdidas de deducciones o inconsistencias ante el SAT.

Aquí te comparto los errores más comunes en el cierre fiscal, para que tu empresa pueda evitarlos sin complicaciones.

Error 1: No conciliar los CFDI del año

Uno de los problemas más frecuentes es llegar a diciembre con facturas faltantes, duplicadas o con datos incorrectos. Cuando los CFDI no coinciden con la contabilidad, algunas deducciones pueden perder validez.

Error 2: Registrar pólizas sin soporte completo

Muchas empresas llevan pólizas sin vincular el CFDI correspondiente o sin documentación de sustento, esto complica auditorías internas y externas, y genera aclaraciones ante el SAT. Tener el soporte digital organizado y cada movimiento respaldado ayuda a mantener un cierre ordenado y comprensible.

Error 3: Preparar la balanza sin ajustes finales

La balanza de cierre debe reflejar provisiones, conciliaciones y ajustes contables del ejercicio.
Cuando se envía una balanza incompleta, los números no cuadran con la información de la Declaración Anual, lo que puede generar inconsistencias y revisiones.

Error 4: Dejar la Declaración Anual para el final

Aunque la presentación se realiza meses después, la información nace en diciembre. Si no se preparan estados financieros, comparativos y papeles de trabajo con anticipación, la empresa suele ir a contrarreloj, aumentando el riesgo de errores o complementarias. Anticiparte siempre es la mejor estrategia.

Error 5: Clasificar mal cuentas y movimientos contables

Asignar gastos en cuentas incorrectas, registrar movimientos sin criterios claros o mezclar conceptos afecta la utilidad, la deducibilidad y el análisis financiero. Una revisión de clasificación antes de cerrar el año evita grandes ajustes posteriores.

Error 6: No registrar provisiones clave del ejercicio

Las empresas suelen olvidar provisiones de PTU, vacaciones, impuestos por pagar, depreciaciones o pasivos acumulados. Estas provisiones son esenciales para presentar estados financieros reales y un cierre fiscal correcto.

Un cierre del año exitoso no depende de grandes procesos, sino de revisar y ordenar lo más importante a tiempo para evitar sanciones y asegurar el cumplimiento.

Si quieres un cierre fiscal sin sorpresas y con acompañamiento profesional, en IMG Consultores podemos ayudarte a depurar tus cifras, validar tu contabilidad y cumplir con todos los requisitos. Contáctanos hoy mismo.

Si tienes una PYME en México, sabes que cumplir con tus obligaciones fiscales puede ser complejo, pero con una buena planeación fiscal no tiene por qué ser difícil.

Te compartimos una guía paso a paso donde te explicamos de forma sencilla cómo preparar a tu PYME para 2026, qué debes revisar, y qué decisiones pueden ayudarte a estar al día sin estrés.

Paso 1: Revisa tu facturación

Asegúrate de que cada CFDI esté bien emitido, con datos correctos, régimen fiscal adecuado, método de pago y concepto claro. Si tus facturas tienen errores, pueden rechazarse o perder validez para deducción. Dedica un momento para revisarlas y corregir inconsistencias.

Paso 2: Ordena tu contabilidad

Revisa que tus ingresos y gastos estén registrados correctamente, que tus conciliaciones bancarias cuadren y que guardes todos los comprobantes fiscales. Un buen orden contable te permite prever cuánto pagarás, tomar decisiones inteligentes y estar preparado ante cualquier revisión.

Paso 3: Verifica tus gastos deducibles

Analiza si todos tus gastos tienen CFDI válido, si corresponden a tu actividad económica y si cumplen con los requisitos fiscales. Tener claridad en esto no solo te protege: también puede representar un ahorro importante para tu empresa.

Paso 4: Evalúa si tu régimen fiscal sigue siendo el mejor para ti

No todos los regímenes funcionan igual para todas las empresas. Si eres persona física con actividad empresarial, RESICO o persona moral, vale la pena revisar si sigues en el régimen correcto y si no estás pagando de más. Un ajuste a tiempo puede marcar la diferencia en cuánto pagas en 2026.

Paso 5: Planea tu flujo y proyección de impuestos

Antes de cerrar el año, haz una proyección realista: cuánto vas a pagar de ISR, IVA y retenciones. Esta estimación te da claridad y te permite prepararte con tiempo. La idea es que 2026 no te tome por sorpresa y que puedas organizar tu flujo de efectivo sin presiones.

Paso 6: Si vendes en línea, pon especial atención
Las PYMEs que venden por plataformas digitales tendrán mayor control y retenciones más específicas en 2026. Si usas Mercado Pago, Stripe, Shopify, Amazon o similares, revisa tus procesos de cobro y facturación. Lo mejor es adelantarte y dejar todo bien configurado antes de que comiencen los cambios.

Paso 7: Digitaliza tus procesos

Usa herramientas de facturación, sistemas contables y plataformas que te ayuden a automatizar registros. Esto reduce errores y facilita el cumplimiento ante el SAT.

Paso 8: Acompáñate de un experto

Trabajar con un asesor actualizado no solo te ahorra tiempo, te ayuda a tomar mejores decisiones durante todo el año. No esperes a que el SAT toque la puerta para buscar apoyo.

Prepararte para 2026 no es complicado cuando sabes por dónde empezar, en IMG Consultores te ayudamos para organizar tu contabilidad, corregir tu facturación o planear fiscalmente tu empresa para 2026, contactanos hoy mismo.

¿Sabías que muchos de los problemas fiscales de las PYMES surgen por pequeños descuidos que se hacen grandes con el tiempo? Si tu empresa quiere crecer sin el riesgo de multas, sanciones o auditorías, conocer estos errores es el primer paso para evitarlos.

Cumplir con las disposiciones del SAT puede parecer complejo, pero en realidad se vuelve manejable cuando se tiene claridad en los procesos. A continuación te mencionamos algunos errores que comúnmente realizán las PYMES.

1. No registrar correctamente ingresos y egresos

Cuando los ingresos no se reportan a tiempo o los gastos se clasifican mal, la contabilidad deja inconsistencias que pueden verse reflejadas en auditorías o revisiones electrónicas. El SAT cruza información de forma constante, por lo que cualquier diferencia puede generar requerimientos.

2. Emitir facturas electrónicas con errores

El CFDI es el documento fiscal más vigilado por el SAT. Datos incorrectos, uso del CFDI equivocado, errores en el RFC, o no utilizar la versión vigente, pueden invalidar una factura. Esto no solo afecta al cliente, también afecta a la propia empresa porque esa factura puede no ser deducible ni permitir el acreditamiento del IVA.

3. Deducir gastos que no corresponden

El SAT exige que todo gasto deducible esté amparado con CFDI válido, que sea estrictamente indispensable para la operación y que exista forma de pago autorizada. Cuando no se cumple alguno de estos requisitos, la deducción se rechaza.

4. Presentar declaraciones fuera de plazo

Los retrasos son de los errores más costosos, ya sea una declaración mensual, anual o informativa, no presentarla a tiempo genera recargos, actualizaciones y multas. Además, presentar declaraciones con datos incompletos o inconsistentes puede llevar a revisiones más profundas.

5. Mezclar finanzas personales con las del negocio

Usar la misma cuenta para gastos personales y empresariales complica la contabilidad y afecta la trazabilidad de los movimientos. Esto deriva en errores de conciliación, deducciones rechazadas y dificultades para demostrar el origen de ciertos recursos.

6. No mantenerse actualizado con los cambios del SAT

Las disposiciones fiscales cambian cada año, no estar al día provoca que la PYME opere bajo reglas que ya no aplican y acumule errores sin darse cuenta.

La mayoría de los problemas fiscales que enfrentan las PYMES podrían evitarse con orden, disciplina y asesoría constante. Si quieres que tu PYME esté blindada fiscalmente y tome decisiones con certeza, en IMG Consultores podemos ayudarte a mantener tu empresa en regla y libre de riesgos. Contáctanos.

Tomar buenas decisiones financieras no tiene por qué ser complicado, el verdadero reto está en tener visibilidad, orden y datos claros en tu información financiera para poder tomar estas decisiones.

La buena noticia es que hoy existen herramientas digitales, incluyendo portales del SAT que te ayudan a entender cómo vas mes a mes, solo necesitas hacerlo parte de tu rutina.

En esta guía te explicamos qué información debes revisar, por qué importa y cómo apoyarte en los portales del SAT para tomar mejores decisiones en tu negocio o finanzas personales.

¿Por qué revisar tu información financiera cada mes es importante?

Hacerlo te permite:

  • Evitar sorpresas como adeudos, declaraciones pendientes o discrepancias.
  • Tener claridad sobre tu flujo de ingresos y gastos.
  • Prepararte para la declaración anual sin sufrir en el último minuto.
  • Detectar errores en facturas, pagos o movimientos bancarios antes de que se conviertan en problemas.
  • Tomar decisiones informadas sobre inversiones, compras, gastos o crecimiento.

La revisión mensual no es solo un hábito contable, es una práctica de control estratégico.

Información clave que debes revisar cada mes

1. Ingresos emitidos y recibidos (CFDI)

Confirma que tus facturas emitidas y recibidas estén correctas y coincidan con tus estados de cuenta. Esto te ayuda a estimar impuestos provisionales y a entender tu desempeño mensual.

2. Gastos y deducciones

Revisa tus facturas deducibles para asegurarte de que cumplen requisitos y realmente corresponden a tu actividad. Llevar este control mes a mes hace que tu declaración anual sea muchísimo más sencilla.

3. Pagos y obligaciones fiscales

Valida que tus pagos provisionales y declaraciones estén registrados en el SAT sin errores ni faltantes. Si un pago no se refleja en el SAT, podrías tener problemas más adelante, así que revisarlo cada mes es fundamental.

4. Movimientos bancarios

Cruza tus estados de cuenta con lo declarado para evitar discrepancias fiscales. Si el SAT detecta diferencias importantes entre lo que declaras y lo que entra a tus cuentas, puede mandarte una revisión o vigilancia profunda.

5. Estatus de declaraciones y trámites

Confirma si tienes declaraciones presentadas, pendientes o con inconsistencias para corregirlas a tiempo. El portal del SAT te permite verificar si todo está en orden. Si algo se quedó sin enviar, puedes corregirlo antes de que lleguen requerimientos.

¿Cómo usar los portales del SAT para tu revisión mensual?

El SAT no solo sirve para declarar. También es una herramienta de control financiero.

  • Consulta de pagos y transacciones:
    Verifica que tus pagos y declaraciones queden correctamente registrados. Si algo no aparece, puedes detectarlo a tiempo.
  • Buzón Tributario:
    Mantéenlo activo y revisa avisos, notificaciones y estatus de trámites. Aquí llegan alertas importantes del SAT.
  • Declaraciones informativas:
    Si tu actividad genera operaciones relevantes, revisa si debes presentar declaraciones informativas para evitar omisiones.
  • Situación fiscal:
    Confirma que tus datos, régimen y actividad económica estén actualizados para evitar problemas al facturar o declarar.

Revisar tu información financiera cada mes te permite anticiparte, tomar decisiones inteligentes y mantenerte en regla con el SAT. En IMG Consultores podemos ayudarte a organizar, optimizar y visualizar tus finanzas de forma estratégica, contáctanos.